Mantente Siempre Alerta
Cook Children's puso en marcha *Lifeguard Your Child™*, una campaña educativa destinada a ayudar a prevenir los ahogamientos. Cada año se producen ahogamientos infantiles, tanto mortales como no mortales, en Texas, según el Departamento de Servicios para la Familia y de Protección del estado.
La supervisión es clave para prevenir ahogamientos infantiles. No basta con estar presente: cuando su hijo esté cerca del agua, manténgase a su alcance y préstele toda su atención, sin distracciones. Esto se debe a que un niño puede ahogarse en menos de un minuto y sin hacer ruido. Usted es el mejor salvavidas de su hijo.
Capas de seguridad para piscinas
Casi la mitad de los ahogamientos de niños en Texas ocurrieron en piscinas. Si tiene una piscina en casa, instale alarmas y barreras para evitar el acceso sin supervisión, incluyendo:
- Alarmas para puertas, ventanas y la superficie de la piscina.
- Cercado en los cuatro lados de la piscina, con una altura mínima de cuatro pies (aprox. 1,2 metros).
- Cubiertas para piscinas y spas.
- Puertas de acceso a la piscina con cierre automático y mecanismo de seguridad para niños, que solo se abran hacia afuera.
No pase por alto las puertas para mascotas. Los niños pequeños pueden gatear a través de las puertas para perros que a menudo conducen a la zona de la piscina en el patio trasero. La solución sencilla es bloquear la puerta para mascotas cuando la familia está en casa.
Saber nadar proporciona una capa adicional de protección. Muchos niños están listos para recibir clases de natación a partir del año de edad, según la Academia Estadounidense de Pediatría.
Encuentra más consejos de seguridad en piscinas aquí.
Mantenga la seguridad a la hora del baño
La bañera es otro lugar común donde ocurren ahogamientos infantiles en Texas. Para proteger a su hijo durante la hora del baño, asegúrese de:
- Reúna las toallas, los juguetes, el jabón, el champú y otros artículos antes del baño para no tener que salir de la habitación mientras baña al niño.
- Permanezca en la habitación y no pierda de vista a su hijo en ningún momento.
- Lleve a su hijo consigo si necesita salir de la habitación.
- Vacíe la bañera y guarde los juguetes al terminar el baño.
- Instale un seguro de seguridad infantil en el grifo de la bañera para evitar que su hijo abra el agua por sí solo. Manténgase alerta cerca de cualquier fuente de agua abierta.
Seguridad en aguas abiertas
Cuando se dirijan a la playa o al lugar de baño favorito de su familia, lleven chalecos salvavidas. Al llegar, verifiquen las condiciones del agua para asegurarse de que sea seguro nadar. Designen a un adulto como vigilante del agua para que supervise en todo momento a los niños del grupo.
La necesidad de contar con un vigilante del agua no termina cuando los niños salen del agua. Es fácil distraerse durante los momentos de transición, como al cargar o descargar el coche o al preparar la comida para un pícnic. El vigilante del agua debe supervisar a los niños también en esos momentos. Además, los niños deben llevar puesto el chaleco salvavidas siempre que estén cerca del agua, no solo cuando estén dentro de ella.
Los niños pequeños no son los únicos que corren riesgo de ahogamiento o de sufrir un episodio de casi ahogamiento. De hecho, el riesgo de ahogamiento en aguas abiertas se triplica a los 15 años. Al igual que se abrochan el cinturón en el automóvil, deberían hacerlo también en el lago.
¡Haz que la seguridad sea divertida!
¿Le preocupa que su hijo no quiera usar un chaleco salvavidas? Llévelo de compras y deje que elija uno, siempre y cuando cuente con la aprobación de la Guardia Costera de los EE. UU. Es posible que su hijo esté más dispuesto a ponerse el chaleco salvavidas si este tiene un diseño divertido o es de su color favorito.
Utilice únicamente chalecos salvavidas aprobados por la Guardia Costera de los EE. UU.
- Busque un chaleco salvavidas aprobado por la Guardia Costera de los EE. UU. Esto garantiza que el chaleco cumpla con normas de seguridad importantes. Revise las etiquetas interiores del chaleco; muchos no cuentan con la aprobación de la Guardia Costera de los EE. UU. y no sirven como dispositivo de salvamento.
- Es posible que los chalecos salvavidas de años anteriores o los heredados de otros niños no cumplan con las normas actuales. Inspeccione siempre con cuidado los chalecos usados; si alguna parte está dañada o rota, no permita que su hijo lo use.
- No confíe en los flotadores de brazo. Estos no son dispositivos de salvamento: están llenos de aire y solo mantienen a flote los brazos, no la cabeza.
Encuentra la opción ideal
Ya sea en la piscina, el lago, el río o la playa, hay un elemento de seguridad que su hijo necesita: un chaleco salvavidas que le quede bien ajustado. Llevar puesto un chaleco salvavidas puede ayudar a mantener la cabeza de su hijo fuera del agua. Esto es especialmente importante en aguas abiertas, donde las corrientes y las olas pueden dificultar la natación o la flotación.
La talla es importante. Revise la etiqueta interior y elija la talla adecuada para su hijo. Las tallas pueden basarse en la edad, el peso y/o el contorno del pecho.
Pruebe la prueba de elevación:
- Haga que su hijo se pruebe el chaleco salvavidas y abroche todas las correas. Debe quedar bien ajustado.
- A continuación, levante el chaleco salvavidas por los hombros. Si se desliza hacia arriba por encima de las orejas del niño, es posible que deba ajustar las correas o probar con otra talla.
Encuentre más información sobre la prevención de ahogamientos aquí.